El programa COMER PARA CRECER nace con el objetivo de dar respuesta a la inseguridad alimentaria que sufren familias en situación de extrema vulnerabilidad. Desde su inicio, se ha centrado en garantizar la ingesta diaria de proteínas procedentes de alimentos frescos —carne, pollo y pescado—, productos que habitualmente escasean en las donaciones tradicionales. Esta iniciativa no supone ningún coste para las familias y se ha convertido en una palanca de inclusión social y mejora de la salud física.
Para su desarrollo, se implementó una metodología innovadora que dignificó la entrega de la ayuda. En lugar del reparto físico de alimentos (las conocidas “colas del hambre”), YMCA utilizó una herramienta digital propia que generaba lotes personalizados según las tablas nutricionales y la composición familiar. Estos lotes se enviaban semanalmente por correo electrónico en forma de códigos QR, lo que permitía a las familias acudir directamente a los comercios de proximidad adheridos al programa para canjearlos. Gracias a este sistema, los usuarios adquirieron productos frescos con total autonomía y discreción, utilizando su teléfono móvil como “medio de pago”, evitando la estigmatización y favoreciendo su integración comunitaria. El proyecto generó un doble impacto positivo: · Social, al cubrir las necesidades básicas y mejorar las competencias digitales de las familias. · Económico, al reactivar y mantener la economía local mediante compras recurrentes en comercios del barrio. Además, la intervención se complementó con acompañamiento social continuo por parte del equipo técnico, mediante tutorías de seguimiento y talleres nutricionales. En estos talleres formativos prácticos, las familias aprendieron a elaborar menús saludables y económicos para optimizar los recursos recibidos.
Beneficiarios y desarrollo del programa
El programa ha atendido de manera directa a un total de 33 personas, entre las que se encuentran 13 personas adultas y 20 menores, de los cuales 13 tienen entre 0 y 12 años y 7 entre 12 y 18 años.
La intervención se ha desarrollado con 11 familias, mayoritariamente monoparentales o monoparentales no reconocidas, que representan 9 de los casos e incluyen tres familias numerosas y una familia extensa, mientras que las dos restantes corresponden a familias nucleares. Las familias participantes proceden de distintos países, concretamente de España (4), Colombia (3), Venezuela (1), Bulgaria (1), Nigeria (1) y Uruguay (1), lo que refleja la diversidad del colectivo atendido.
En el marco del proyecto también se han llevado a cabo dos talleres de hábitos de alimentación saludable, uno en el centro del barrio de Orriols y otro en el centro del barrio de Aiora. Asimismo, el programa ha contado con la colaboración de comercios locales, concretamente dos carnicerías situadas en los barrios de actuación de YMCA, gracias a las cuales se han podido distribuir un total de 500 lotes de alimentos, repartidos equitativamente en 250 lotes de ternera y 250 lotes de pollo.
Gracias a COMER PARA CRECER, se ha garantizado el consumo semanal de las cantidades recomendadas de proteínas para todos los miembros de las unidades familiares en situación desfavorecida que han participado en el programa.
Esta iniciativa ha sido financiada por la Vicepresidencia Primera y Conselleria de Servicios Sociales, Igualdad y Vivienda, a través financiación de las ayudas a cargo del 0,7% del IRPF 2024, con un importe total de 22.897,42€.
